Las variaciones de voltaje descritas afectan a los sistemas de refrigeración de 3 maneras: Los apagones de corta duración obligan al compresor a arrancar sin que las presiones en el sistema se hayan igualado. Esto aumenta la magnitud y la duración del pico de corriente de arranque denominado inrush. Esto produce un calentamiento breve de mucha intensidad que deteriora progresivamente el embobinado del compresor provocando una falla prematura del mismo. Por otra parte, los voltajes de operaciones elevadas producen hasta 80% más de calor en forma continua y permanente, causando daños no sólo en los embobinados sino también en las partes mecánicas y lubricantes. Finalmente los voltajes de operación muy bajos producen un efecto similar al anterior, con el agravante de que el motor puede hacer varios intentos para arrancar hasta que el calentamiento excesivo active la protección térmica del mismo. Por estas razones podemos asegurar a nuestros clientes que el uso de un protector eléctrico puede reducir hasta un 75% el índice de fallas en compresores y sistemas eléctricos, prolongando así la vida útil de los equipos.